Declaración de Madrid de AEPUOS 8 de noviembre de 2009, día mundial del urbanismo

Asociación Española de Profesionales de Urbanismo, Ordenación Territorial y Sostenibilidad

 

Declaración de Madrid sobre la Gobernanza del Urbanismo y la Ordenación Territorial Sostenibles en España, con motivo del día 8 de Noviembre de 2009, día Mundial del Urbanismo.

 

La Asociación Española de Profesionales de Urbanismo, Ordenación territorial y Sostenibilidad (AEPUOS), DECLARA como PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA GOBERNANZA EN EL URBANISMO Y LA ORDENACIÓN TERRITORIAL SOSTENIBLES EN ESPAÑA, la necesidad de:

1. ORDENACIÓN TERRITORIAL SUPRAMUNICIPAL PREVIA A LA ORDENACIÓN URBANÍSTICA.

La problemática actual de nuestras ciudades y territorios es la saturación de nuestros sistemas de comunicaciones e infraestructuras. Debemos ir a una estrategia de garantía de la ejecución de los sistemas de comunicaciones y del transporte público, así como de las redes de infraestructuras, previas o simultáneas a las nuevas clasificaciones de suelo, así como de los sistemas de dotaciones de espacios libres y equipamientos, articulados eficazmente en el territorio. La optimización del suelo residencial, industrial, terciario o turístico debe resolverse supramunicipalmente.

2. URBANISMO Y ESTRATEGIA DE LA PLANIFICACIÓN.

Las ciudades necesitan una especialización y una complementariedad con las demás de su ámbito, para competir positiva y adecuadamente en un mundo cada vez más globalizado, llegando a los umbrales de optimización. Por tanto, es necesario articular en la planificación la vertiente territorial, urbanística y estratégica (“la estrategia del Plan”), que se base en la teoría del “marketing” de ciudades, desde la óptica del interés general, para facilitar la implantación de los sectores económicos emergentes, que diversifiquen y completen el modelo económico actual.

3. SOSTENIBILIDAD.

Es necesaria la racionalidad y sostenibilidad en la distribución y regulación de los usos del suelo en el territorio, en todos los tipos de suelos (urbanos, urbanizables y no urbanizables), dentro de una nueva estrategia territorial sostenible.  Debe producirse una interrelación eficaz entre la ordenación del territorio, el urbanismo, el medio ambiente y el paisaje. El consumo de suelo debe ser eficaz, en un equilibrio entre ciudad compacta-diversa y ciudad dispersa-monofuncional, equilibrando el crecimiento con la rehabilitación.

4. PLURIDISCIPLINARIEDAD EN LA PLANIFICACIÓN.

Se necesita de un gran número de profesionales que sinteticen las distintas disciplinas técnicas que tienen cabida en el urbanismo y la ordenación del territorio, de apoyo a decisiones políticas de interés general, con la formación de profesionales urbanistas.

5. CARÁCTER VINCULANTE DE LA PARTICIPACIÓN PÚBLICA.

El urbanismo en democracia, es una toma de decisiones colectiva sobre la ciudad y el territorio, -de todos los ciudadanos-, y el instrumento idóneo para ello sigue siendo el Plan, reforzando las garantías desde el marco jurídico de las legislaciones de suelo estatales y autonómicas en relación con la participación ciudadana, objetivo europeo.

6. EQUILIBRIO Y FLEXIBILIDAD EN LA PLANIFICACIÓN.

El planeamiento urbanístico, debe volver a ser un equilibrio político-técnico, durante el largo proceso de redacción  y de tramitación hasta su aprobación definitiva. Dadas las circunstancias cambiantes en el tiempo, se produce el desfase del planeamiento en el momento de su puesta en escena (aprobación), con la inevitable adaptación y revisión posterior, a través de las innovaciones de planeamiento. Debemos disponer de un planeamiento más flexible, sin olvidar el rigor y la seguridad jurídica necesarias, permitiendo el desarrollo y adaptación a la realidad socioeconómica imperante en cada momento.

7. FINANCIACIÓN MUNICIPAL ADECUADA.

Los Ayuntamientos han asumido un papel fundamental en la etapa democrática, pero la financiación municipal es insuficiente y condiciona la gestión eficaz y transparente del urbanismo. Las políticas municipales sobre el urbanismo son una pieza esencial para la cohesión social y la calidad de vida de los ciudadanos, interviniendo positivamente en el espacio público, la vivienda y los servicios comunitarios, por lo que es necesaria una financiación adecuada de los municipios.

8. IMPORTANTES PATRIMONIOS PÚBLICOS, TANTO DE SUELO COMO DE VIVIENDAS PROTEGIDAS.

Adquisición y consecución contínua de suelos para su incorporación a los Patrimonios públicos. Gestión directa o por concesión de la obra urbanizadora, edificatoria o rehabilitadora a los agentes correspondientes. Previsión de constante y diversa oferta de suelo urbanizado en el mercado para los promotores públicos y privados, a precios adecuados, sin implicar competencia de la Administración pública con la promoción privada. La Administración pública debe ser la gran propietaria de suelo y gran urbanizadora de suelo, así como  la gran propietaria de vivienda protegida, interviniendo positivamente en el mercado inmobiliario.

9. LA PLANIFICACIÓN ADECUADA ES EL FIN, NO LA PREGESTIÓN PÚBLICA URBANÍSTICA Y TERRITORIAL.

Aunque son necesarios los acuerdos urbanísticos previos entre las Administraciones públicas y la propiedad-promotor privado, previas a la clasificación del suelo para posibles crecimientos de las ciudades, esto no debe ser un fin en sí mismo, en un afán mercantilista al que se han visto abocados los Ayuntamientos.

10. REFUNDACIÓN DEL URBANISMO EN ESPAÑA.

Es necesaria una refundación del urbanismo en España, recuperándose las competencias estatales en las materias vertebradoras del territorio estatal, evitando la excesiva dispersión de las legislaciones autonómicas,  con un modelo amplio común, en base a los modelos europeos e internacionales. Como base, desde la legislación urbanística estatal, se debe establecer un aprovechamiento urbanístico genérico base y latente para la propiedad del suelo en todo el suelo no urbanizado, como base de su valoración y justiprecio, que ayudase a la equidad urbanística de todos los propietarios frente a la “lotería actual del planeamiento”, en relación a los usos y tipologías correspondientes. Este aprovechamiento genérico sería el derecho del propietario privado, y el exceso respecto al  aprovechamiento urbanístico establecido por el planeamiento sería para la Administración actuante, en especie o en metálico, con lo que se estaría produciendo una posible financiación futura y alternativa para los Entes locales, y una garantía para la consecución de un eficaz Patrimonio público de suelo.

Madrid, 8 de noviembre de 2009.

José Manuel Ojeda García.

Presidente de AEPUOS.

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